Desde niño me preguntaba: por qué la gente fuma, cuál es la gracia de echarse humo pa dentro, cuál es la gracia de todo lo que tiene que ver con el cigarro? Algunos dirán que comenzaron de “mono”, de algo de “fumador social”, de mil huevadas, pero el punto es por qué se mantiene, obviamente la adicción que produce la nicotina y todo ese discurso medico-orgánico sirve, pero más bien me refiero al plano psicológico de la cuestión.
Hace un par de semanas conversaba con un amigo al que le pedía un cigarro de vez en cuando. No lo fumaba completo, sólo lo probaba hasta esa noche que le dije: “cómprame una cajetilla porfa, te la pago más rato”. Prendí el cigarro y le dije: “Ahora sé por qué la gente fuma …(hice una pausa y fumé), porque la gente sufre”. Me miró, y sonrió confirmando mi intuición como diciendo “bien Waldo, hiciste un gran descubrimiento”. Pareciera que yo era el único que no lo sabía.
Así es estimados, señores atenienses, un ignorante era, al parecer todos lo sabían, menos yo.
Más que nunca tiene sentido esa frase que dice un profe: “nos conformamos con poco”
"... y no hay citas para esta ocasión, no encontré ninguna cita o pensamiento para el cigarro, hay puras huevadas. Al parecer el cigarro no deja pensar bien. "
Waldo Navia
jejejej
P.D.: Agradecería que el Sr. Anónimo pudiera responder a mi nota pasada, no comprendí de dónde me debía ir o a dónde.